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jueves, 4 de diciembre de 2014

CORRESPONSAL DE GUERRA


DEFINICIÓN

Corresponsal es la persona que, desde un país extranjero, se encarga de enviar información de actualidad a un medio de comunicación. 

Ya sea un cámara, periodista o un fotógrafo; y gracias a ellos el mundo puede ver las atrocidades que traen consigo una revuelta social o un conflicto entre países, regiones y/o religiones.


HISTORIA

El primer corresponsal de guerra del que tenemos conocimiento, Tucídides, quien hubiera podido tomar partido por el bando ateniense, en la Guerra del Peloponeso, siendo él mismo ateniense. 
En su lugar, hizo de la objetividad su meta y procuró cubrir la historia desde ambos puntos de vista, presentando la posición espartana tanto como la de la alianza ateniense, y esforzándose en mantener el equilibrio por encima del sentimiento patriótico. Esta tradición fue mantenida por sus sucesores, historiadores como Jenofonte, el cual hizo hincapié en la observación y la descripción.

DEL REPORTAJE A LA PROPAGANDA


Sin embargo, la era de las grandes guerras patrióticas, comenzando al final del siglo XIX, vivió un cambio en la manera en que las corporaciones de los medios de comunicación masiva esperaban que sus corresponsales informasen sobre los conflictos. Estos cambios fueron en gran parte el resultado de avances estructurales en los medios, especialmente el ascenso de la prensa popular. Un ejemplo notorio es la forma en que William Randolph Hearst aplicó la subjetividad a la guerra de independencia de Cuba en favor de la ideología estadounidense de "destino manifiesto", preparando al público americano para las intenciones militares norteamericanas en Cuba.


La Primera Guerra Mundial aceleró este proceso de transformar el reportaje de guerra en propaganda. Los corresponsales de guerra ya no se consideraban observadores objetivos, independientes del conflicto, sino como parte del esfuerzo bélico de su nación. Su primera responsabilidad era reforzar la moral pública y apoyar la acción bélica, mas no reportar lo que realmente sucedía en los campos de batalla.



James Francis Hurley

En 1917 se une al ejercito australiano AIF (Australian Imperial Force) con el rango honorario de Capitán. En plena tercera Batalla de Ypres y a costa de su integridad física(se le conoció con el sobrenombre de “the mad photographer”) comenzó a realizar sus curiosas instantáneas digo curiosas porque las fotos de Hurley solían ser composiciones de varias fotos a su vez, dando lugar a ello a que en una misma fotografía se contemplase, por ejemplo, un combate aéreo y otro en tierra.


Ya, para el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, los corresponsales se identificaron más con los ejércitos que seguían, que con las corporaciones de los medios para las cuales reportaban. Sus reportajes fueron cuidadosamente monitoreados (y a menudo censurados) por oficiales militares, y sus movimientos estrictamente controlados. Algunos de los más valientes (y también desafortunados) alcanzaron el nivel de guerreros, arriesgando y perdiendo sus vidas en pro de su deber. Su papel se enmarcó en el contexto de la lucha nacional por la victoria. Redujeron la guerra a una batalla entre el bien y el mal; el lado suyo representaba el bien enfrentándose al mal. Esta reducción simplista, de lo que en esencia constituía un choque de imperios, continuó hasta entrada la guerra fría, cuando un nuevo enemigo fue identificado, un nuevo demonio creado.

Nic Ut – la niña de Vietnam






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